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MarDe las relaciones conscientes al matrimonio: Parte I
Hace un año tuve la oportunidad de asistir a un taller llamado: Relaciones Conscientes con la psicoterapeuta Mildred Piccinoni. Este taller cambió mi perspectiva sobre las relaciones de pareja, me hizo entender muchas cosas y me ha convertido en una mujer mucho más tolerante y racional.
El taller consistía en demostrarnos como la selección de nuestras parejas (sean novios o esposos) se hace sobre la base de unos paradigmas que han sido inculcados por tres elementos fundamentales: la familia, los amigos y Disney. Les pido que se tomen un minuto para pensar en todos los requerimientos que debe tener un hombre para que puedan ser tomados en cuenta por ustedes… Mientras lo piensan les voy a describir cuáles eran los míos:
“El hombre con el que me voy a casar debe ser alto, buenmozo, simpático, respetuoso, profesional, solvente o millonario, que me quiera por sobre todas las cosas, y que comparta mis gustos y placeres” Así pensaba yo ¿Qué pensaban mis padres? “Nuestra hija se tiene que casar con un hombre de buena familia, profesional, respetuoso y próspero” y ¿qué vemos en todas las películas de Disney? Que algún día llegará nuestro príncipe azul, con flores, lleno de detalles, hermoso y, siempre es o termina siendo (al final de la película) millonario (risas).
Lo cierto es que desde que somos muy jóvenes establecemos estándares de calidad muy altos. No es que esté en desacuerdo con eso, porque mientras más exiges somos, mejores resultados obtenemos. Sin embargo, hay un elemento que no tomamos en cuenta: Los paradigmas de nuestra pareja. Resulta que ese “otro” (esposo o novio) que hemos seleccionado, después de muchas comparaciones, también tiene una lista enorme de cualidades que debe tener su pareja, es decir, nosotras. Y lo cierto, es que con toda seguridad, no cumplimos con todas esa lista de requisitos, los cuales (luego de conversar con varios amigos) se resumen en los siguientes elementos: “Una novia o esposa debe ser flexible, divertida, guerrera, trabajadora, que sepa cocinar, deportista, que no mandibulee, bonita, madura, inteligente, realista, con una gran personalidad, rumbera, apasionada, que no se crea una miss pero que esté siempre arreglada, que tenga amigos y vida propia” Se podrán imaginar mi cara luego de escuchar todas estas cosas… Lo primero que vino a mi mente fue: ¿Y tú qué te crees el Príncipe Felipe de Borbón? (Risas ininterrumpidas por varios minutos)
Finalmente, el primer elemento para tener una relación consciente, desde el punto de vista de la psicoterapeuta Piccinoni, es aterrizar esa enorme lista de requisitos con la que vamos a juzgar y a ser juzgadas. Entender que, aunque es difícil cumplir con todos esos elementos, podremos ser felices con menos de ellos y es posible que existan otros atributos que ni siquiera sabemos que existen en nuestra pareja.
Otro de los elementos fundamentales para alcanzar relaciones conscientes en el “hormona del amor”, de ésta hablaremos en la próxima entrega. Mi invitación es que hagamos el esfuerzo por tener relaciones más reales y menos paradigmáticas, más honestas y menos fantasiosas. De esta forma, seremos mujeres más felices y por ende lograremos alcanzar matrimonios sanos y duraderos.
Casarse por y con amor es el sueño de toda mujer pero casarnos conscientes de lo que somos y de quienes tenemos a nuestro lado es alcanzar la felicidad.




2 Comentarios
Desi extraordinaria reflexion, pero resulta que al pasar los años, todos esos requerimientos pasan a la historia y solo la relacion de pareja es de compañia. Lo demas es lujo. Lo que hay q pedir es paciencia y mas paciencia….
Buen comienzo
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