Mujeres del Siglo 21

Corazón Partido

 

Mamá e hija

No era un día nublado. Pero Natalia lo sentía oscuro. Ella perdió la noción del tiempo mientras seguía acostada en su cama en posición fetal, abrazando su almohada y sin ánimos de levantarse a pesar de que han pasado horas desde que ha probado bocado. Ya ella comió su último chocolate de Savoy que tenía escondido en la mesa de noche. Los sabios dicen que el tiempo cura el corazón partido. En realidad se cura en distintas formas. Incluso, para unos es oyendo la canción “Corazón Partido” por Alejandro Sanz repetidas veces hasta que el vecino o tu padre protesta. Para la familia de Natalia, el mal de amores se cura empezando con una tradición. Una costumbre que se desconoce hasta la primera vez que terminas una relación amorosa, cuando sientes que sería una eternidad recuperarse. Claro, Natalia como cualquier joven se negaba a admitir la posibilidad de que las eternidades podían ser cortas.

Su mamá negoció con ella que le compraría un helado de la 4D si pasaba 60 minutos en la cocina. No hubo condición sobre cambiarse de vestimenta o peinarse. Por tanto, Natalia no lo hizo. Caminó en su pijama desde su recámara al otro cuarto de la casa, pasando por un pasillo que los conecta. Al entrar, observó distintos productos en la mesa (vegetales, pasta y especies) y dos ollas gigantes que ya se encontraban encima del fuego. No podía detectar a qué olía. Sin embargo, su estómago comenzó a hacer ruidos de reproche. Su mamá, quien ocultaba su misión, le ordenó sentarse al lado suyo mientras ella realizaba lo que seguramente era la cena. «Natalia, vamos a hacer dos sopas distintas. La primera, ya la inicie de acuerdo a una receta que tengo de Sumito. En la segunda, tu escogerás los ingredientes que prefieras y en las cantidades que más te provoque». Asintió y sin mucho pensar, empezó a indicar que colocar: tomate licuado, sal, pimienta, etc. Ella titubeó porque de cocina sabía poco. Aquellos que la conocen dirían que los ingredientes que seleccionaba eran aquellos que más le gustaban comer con una pasta. Tras revolver por unos minutos el contenido en la segunda olla, su mamá agarró una cucharada de la sopa y se la acercó para probar. Sopló al temer quemarse la lengua. En realidad, la sopa era tan salada y la mezcla de tomate con curry era tan fuerte que Natalia hubiese preferido quemarse la lengua antes de tragarse el líquido. Luego de resignarse a tragar, pegó un grito: «Es horrible, bótalo».

Su madre se río mientras se dedicó a terminar la sopa de la primera olla. La joven detectó con cara de perplejo que su mamá le echó una pizca de azúcar. La veterana de la cocina le explicó: «Hija, tus ojos y corazón te llevaron a seleccionar ingredientes que te parecían agradables de sabor. Esperabas que funcionaran en armonía. Tu estómago vacio te hizo más hambrienta, y dejaste de pensar con la cabeza. Al probar, se te hizo amarga la sopa. El amor es a veces así, no te das cuentas de que estás yendo sólo por instinto. Ves cualidades en la otra persona que te atraen. Pero, al unirla con las tuyas resulto que la mezcla no sintonizaba. Pero la clave es lo siguiente: con seguir tomándotela, no harás que sepa mejor. Es preferible botarla e intentar de nuevo». Al terminar la frase, se volteó a Natalia con una nueva cuchara de la otra sopa. La joven mantenía una expresión de sorpresa ya que su madre sabía, sin haberle dicho una palabra, que estaba considerando rogar para recuperar su noviazgo. Un segundo después, el exquisito caldo calentó todo su cuerpo tras absorberlo. Detectó que los componentes que se contradecían en textura y sabor, se balancearon en cada trago que tomaba. De este modo, captó el mensaje que su mamá le quería transmitir. La idea de volver, se silenció.

Uno no se hace chef al primer intento. No puedes esperar que en la vida tu corazón no se vaya a romper más de una vez. Cada vez que sucede, se prepara sopa en casa de Natalia (usualmente escuchando alguna canción de Alejandro Sanz). Es la forma de recordar que lo divino existe pero hay que probar distintas combinaciones para aprender el balance químico que mejor te va en la vida.

 

 

 

Comentarios

Comentarios

Escrito por Isabella Grisanti

Me gusta escribir ficción en primera persona. Soy galla ("geek"), romántica y payasa. Como buena latina, tiendo a subir el tono de voz sin darme cuenta. Mafalda de corazón.

Escribir un comentario

cheap football shirts  | cheap football shirts  | cheap football shirts  | cheap football shirts  | cheap football shirts  | cheap football shirts  | cheap football shirts  | cheap football shirts  | cheap football shirts  | cheap football shirts  | cheap football shirts  | cheap football shirts  | cheap football shirts  | cheap football kits  | cheap football shirts  | cheap football shirts  | cheap football shirts  | cheap football shirts  | cheap football shirts  | cheap football shirts  | cheap football shirts  | cheap football shirts  | cheap football kits  | cheap football kits  | cheap football kits  | cheap football kits  | cheap football kits  | cheap football kits  | cheap football kits  | cheap football kits  | cheap football kits  | cheap football kits  | cheap football kits  | cheap football kits  |