Mujeres del Siglo 21

El Show de la Splenda

En la era donde lo light, las costillas a la vista y el slim fit están de moda no podía faltar un elemento insignia para quienes viven a dieta: la Splenda. Este popular endulzante, pensado inicialmente para personas que sufren de diabetes, no es simplemente un truco secreto que usan las mujeres del siglo 21 para evitar las calorías del azúcar; él se ha convertido en un protocolo, una parafernalia, un generador de placer y drama femenino: un show. Observemos.

Podría perfectamente llamarse “I can’t believe it’s not sugar” o simplemente edulcorante, mas le han puesto un nombre espléndidamente dirigido a un público femenino y de gustos estilizados: Splenda que suena como a Splendid –de espléndido en inglés-, ¿no?

Además, la Splenda no se sirve como el vulgar azúcar, en un tarro y con una cucharilla, ella viene en dispositivos elaborados o sobres estilizados en colores pasteles, fáciles de portar e ideales para llevar en la cartera. En polvillo de rápida disolución o en pastillitas, el proceso de servido pide a gritos ser notorio. Lo que nos lleva al siguiente punto.

Existen dos tipos de consumidoras de Splenda –a parte de quienes efectivamente sufren de diabetes-: la fiel consumidora y su amiga come casquillo. La primera es la que llega a la cafetería y pregunta antes de ordenar que si hay Splenda, y de no haber le hace saber a todo el local que « ¿cómo es posible que no tengan?», y más vale que quien la atienda no ahonde en sugerir azúcar como sustituto, porque de seguro recibirá un « ¡¿Qué?! ¿Te volviste loc@? Eso es lo que toman las gordas»; ella es la Splenda-freak, y por supuesto ella ordena primero. El segundo espécimen es la amiga que la acompaña, la Splenda-follower; a ella no le molestan las calorías del azúcar pero sin embargo no puede permitir que la Splenda-freak la llame «gorda» en público, así que le sigue la corriente y lo pide «con Splenda también, por favor».

Y está bien, ¿quién no quiere ahorrarse unas calorías diarias en el café/té de media tarde?, pero existe un tercer nivel para el show de la Splenda, el de los productos dietéticos endulzados con Splenda. Estos productos suelen ser insufriblemente dulces, o tristemente sintéticos, y sin embargo las Splenda-freaks los piden siempre que estén claramente identificados como productos ligeros. Y es que lo importante de este tercer nivel no es que te lo comas y te guste, sino que la gente te vea y se entere de que te lo comiste «Maritza, ayer me comí un dulce sin carbohidratos y sin azúcar» y «Dale, chama, cómetelo. Es endulzado con Splenda» están en orden.

Pero ojo, Splenda-freak, está bien usar este endulzante para dietas puntuales tipo «me quiero quitar tres kilos» o algo por el estilo, pero no es un producto saludable para el consumo diario. Es divertido el show pero no vale la pena perder tu salud por ello, ¡hay muchos más dramas femeninos con los que nos podemos entretener!

Comentarios

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Escrito por Amanda Quintero

Economista y escritora. Intensa. Curiosa por naturaleza. Amo una buena carcajada, una historia que me haga llorar, una canción pegajosa. Simétrica. Disfruto infinitamente de la cotidianidad sencilla, interrumpida por lo novedoso.Trabajo por convicción. Incurable enamorada de lo público, de los sabores fuertes y de poder decir lo que se me antoje. Twitter: @AmandaIsabel87

6 Comentarios
  • Qué genial este post. Yo no me considero splenda freak porque sinceramente no pregunto si la tienen antes de ordenar y muchas veces las ganas me traicionan y permito que me endulcen con azúcar de verdad. Pero como me duele!! Es más, si es café prefiero que me lo traigan ya revuelto que tener yo que derramar esos cientos de granos gruesos encima de mi “negrito” o mi “con leche”: traumatizante. Y no lo disfrutas por solo pensar que en cada sorbo estan ellos nadando y diciendote “yo me alojo en el cauchito derecho” “yo en el izquierdo”. JA!

    Sigue escribiendo ami, es demasiado divertido este blog !!! MUAH

  • No hay nada peor que las vainas “ligeras”. No es el mismo sabor, aunque la gente quiera engañarse de que sí -odio la malta y los refrescos light- si quieres hacer dieta, hay otras maneras…

    Epa, excelente tu blog, se deja leer de vez en cuando, sólo para recordarme que entre muchísimas mujeres de plástico, aún quedan de las de verdad (así pues, como la mía).

    ¡Éxito!

  • Excelente post Amanda! Me encanta que hayas escrito acerca de un tema muy serio y popular con un twist comico! Yo tampoco me considero una Splenda Freak en lo absoluto y no niego haberlo consumido varias veces, pero hay algo de esa azucar natural que simplemente me encanta! Si, ya lo dije, es natural!!… y como cualquier alimento, cuando se consume con medida es mejor! Asi que no hay porque convertirse en una freak de cualquier cosa simplemente disfrutar lo natural con medida! ;) Te seguire leyendo! =)

  • Y lo increíble es como han sabido capitalizar tan rápidamente los buenos comerciantes este auto-engaño femenino…. Este fin encontramos Piña Coladas en cayo Varadero con Splenda!!! jajaja

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